
UNAM investiga fraude en examen remoto supervisado por IA: la propuesta de un examen de control
Una reciente auditoría en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha puesto en tela de juicio la integridad de un examen de ingreso administrado de forma remota y supervisado por inteligencia artificial. La situación reveló un aumento significativo en las puntuaciones de los aspirantes, lo que generó sospechas de fraude a gran escala, llevando a la universidad a establecer una comisión de expertos para investigar el proceso de selección.
El Escándalo del Examen Remoto y las Sospechas de Fraude
El examen, realizado entre mayo y junio, involucró a casi 160,000 solicitantes que realizaron la prueba de manera remota utilizando software de proctoring basado en IA y un navegador de bloqueo. Las discrepancias en los resultados, especialmente en los puntajes más altos, provocaron la intervención de la UNAM. La comisión de expertos ha evaluado las circunstancias y ha propuesto una solución que busca garantizar la equidad en el acceso.
Métodos de Posible Fraude Detectados
Aunque el examen era de opción múltiple, la investigación señaló que los estudiantes pudieron haber recurrido a métodos de engaño tradicionales, como el uso de hojas de trucos o preguntas filtradas. Además, reportes externos indicaron que se circulaban consejos de engaño, incluyendo sugerencias para usar modelos de IA como ChatGPT o ocultar dispositivos para evitar la detección por parte del software de vigilancia.
La Propuesta de Solución: El Examen de Control
Como resultado de la investigación, la comisión técnica ha recomendado administrar un "examen de control". Esta medida implica que los aspirantes afectados, incluyendo aquellos que obtuvieron una plaza gracias a los resultados de este examen, deberán realizar una nueva prueba en persona. El objetivo es asegurar la certeza y la equidad en el acceso a la admisión, ya que la universidad busca garantizar que las plazas se basen en resultados verificables.
Análisis de la Estrategia de Integridad
Este caso subraya la tensión creciente entre la conveniencia tecnológica y la integridad académica. La implementación de sistemas de proctoring basados en IA, aunque prometen seguridad, no son infalibles contra la sofisticación de los métodos de fraude. La decisión de migrar a un examen presencial, aunque disruptiva, refleja un intento serio de restablecer la confianza en el proceso de admisión, priorizando la certeza sobre la eficiencia de la administración remota.