
Gavin Newsom vetó ley que prohibiría el uso de gafas inteligentes para grabar en privacidad empresarial
El gobernador de California, Gavin Newsom, ha vetado una ley que pretendía prohibir el uso de gafas inteligentes para grabar a otros en espacios privados de negocios, como vestuarios y consultorios médicos. Según el periódico Engadget, la ley SB-1130 también habría obligado a los fabricantes a incluir un indicador visual que se active cuando se esté grabando, y habría prohibido la venta de tecnología diseñada para ocultar dichos indicadores.
Las razones detrás del veto
En una carta a la Cámara de Senadores, Newsom argumentó que el lenguaje del proyecto de ley era demasiado amplio, lo que podría llevar a confusiones y consecuencias imprevistas. Por ejemplo, la definición de 'dispositivo de grabación portátil' en el texto original podría incluir relojes inteligentes o otros dispositivos que se utilizan comúnmente en espacios públicos y que podrían grabar, lo que podría generar malentendidos.
El marco legal actual en California
California ya prohíbe el uso de dispositivos electrónicos para grabar a otros en espacios donde se tenga una expectativa razonable de privacidad. Como en algunos otros estados, se requiere el consentimiento de ambas partes en una conversación (incluyendo por teléfono) para grabarla. A pesar de esto, un lenguaje legal más específico podría haber ayudado a disuadir a las personas de violar la privacidad de otros usando gafas inteligentes.
Rechazo de TechNet
TechNet, un grupo de lobby que representa a una variedad de empresas tecnológicas, se opuso a la ley. Si se hubiera aprobado, las personas condenadas por grabar a otros sin su consentimiento hubieran enfrentado multas de hasta 1,500 dólares y/o una condena a prisión. Las empresas que vendieran gafas inteligentes sin un indicador de grabación o tecnología diseñada para ocultar dichos indicadores hubieran enfrentado multas de hasta 2,500 dólares por cada violación.
💡 La Opinión de ExploxTV
El veto de Newsom refleja la complejidad de regular el uso de tecnologías emergentes como las gafas inteligentes, que ofrecen beneficios significativos pero también plantean preocupaciones sobre la privacidad. Aunque el veto podría parecer una victoria para los fabricantes de tecnología, el debate sobre la privacidad y el uso de la tecnología en espacios privados seguirá siendo relevante en el futuro.